Google+

Casi es Viernes

Deja un comentario

septiembre 2, 2013 por laquehasliado

Si un lunes a las ocho de la mañana nos encontramos con una persona que nos dice “Ánimo que ya es casi Viernes” nos podemos plantear que estamos ante una persona desequilibrada anímicamente o un pedazo de optimista para quitarse el sombrero. Y pensemos lo que pensemos, cualquiera de las dos definiciones será acertada.

Casi Viernes

Ya es casi Viernes

Cierto, una persona que te dice un lunes a primera hora que ya es casi Viernes es una persona optimista y desequilibrada. Y para que nuestro amable desequilibrado no se quede mirándonos inmóvil con cara de haberle cortado “el rollo”, le explicamos a continuación.

Mire amigo optimista, desear un lunes que ya sea viernes es como amañar una baraja para que nos salgan a la primera los ases sin jugar la partida. Con esa trampa que pretendes hacer, estás tirando debajo del tapete de tu existencia cuatro maravillosos amaneceres, con sus respectivas comidas y cenas con las personas que te importan. Con esa mano que te empeñas en jugar, la suerte y la sorpresa camufladas en la carta del comodín, vuelven al montón de cartas sin repartir. Ya sabes, no te encontraras con un amigo que hace tiempo que no ves, no recibirás una buena noticia cuando menos te lo esperes, y mucho menos  te tocará la lotería si es eso lo que deseas. Quizás no veas como el gerente “Martínez” entre en la oficina con la bragueta bajada, o como se lleva la grúa el coche de tu malvado enemigo. Seguramente te evitarás tapar a tus hijos cuando duermen, o hablar con tus padres de lo que ha subido la vida mientras sonríes para adentro al verles comparar tiempos del nodo, con los del ipad.

Hacer trampas a la vida

Hacer trampas a la vida

Querer hacer trampas un lunes por la mañana, es mirarse al espejo y no ver su reflejo. Es apostar en la ruleta con 50 bolitas o esconder todos los cartones del bingo excepto el tuyo. En resumen,  es querer devolver al universo o al Dios de los cielos cuatro días de nuestra vida, por obtener un placer rápido y evitarnos sufrimiento.

A todos nos gustaría evitar situaciones desagradables, salir rápidamente de enfermedades, pasar los exámenes, terminar el trabajo que nos agobia, o iniciar ya un viaje soñado. Pero la injusta vida es así. Nos ofrece una oportunidad minuto a minuto, segundo a segundo, sueño a sueño, la opción de sacar nuestra capacidad y tomar al toro por los cuernos. ¿Qué nos vienen mal dadas? Pues uno clava la rodilla en tierra y siendo consciente de todo su potencial, recibe estoicamente con un pase maestro al toro negro que nos estrangula. A esa res de cuernos afilados que con un peso de 600 kilos y por nombre “Decisión”, “Examen”, “Me quiere No quiere”, “Quiero un aumento” o “La hipoteca”, se la torea; se la dirige en el ruedo y cuando llega el Viernes se sueltan las vaquillas para que se la lleven por donde ha venido, para que siga con su vida.

A los que te dicen que ojalá sea Viernes, se les mira con una sonrisa mientras nos ajustamos nuestro traje de luces del día, y con todo el arte, el garbo y la graciosa chulería que nos han legado nuestros antepasados, miraremos al espejo guiñando un ojo a nuestro reflejo mientras le decimos en voz alta  ¡Va por usted maestro!

@by Rubén García Codosero

torero

A las malas situaciones, se le da un pase de pecho para que quede claro quién manda en nuestra “plaza”

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: