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Dragones Politécnicos

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febrero 13, 2012 por laquehasliado

Pese a llevar dos años en redes sociales éste pasado sábado acudí  a la escuela superior de ingenieros agrónomos para examinarme de mi nuevo título de community manager. Es curioso como empecé hace diecisiete años con internet, era una mezcla de ciencia ficción mezclada con la mirada de bicho raro que te hacían al comentar que usaba internet. Todos estos años no son tenidos en cuenta por ninguna empresa a no ser que tengas el correspondiente certificado de la universidad o de la academia de turno. El certificado o diploma es lo que vale, los que tenemos pasión por nuestro trabajo lo tenemos que demostrar dos veces.  Me pregunto si a lo mejor en un futuro cercano, existirán master de facebook o doctorados en linkedin, quizás lo veamos.  Pese a renegar de ellas hace tiempo, ahora las redes sociales se han vuelto algo imprescindible en mi vida. En esencia es una vuelta a las comunicaciones humanas, es sustituir el viejo bar de barrio, donde al volver de trabajar todo el mundo se veía y contaba sus cosas. No hay que desmerecer a los bares o los cafés, porque propician en este país el encuentro de las amistades virtuales. Como dice Paco Tamayo Alonso-Villaverde (@PACOTAMAYOAV) en las #pinkslipparty, “nos desvirtualizamos”.  De todas formas me sigue llamando la atención que gente más joven que yo, reniegue de las redes sociales. En ese caso siempre me viene a la mente la frase del padre del concepto 2.0 Gary Vaynerchuk “Las redes sociales son como los móviles, al principio nadie quería uno”.

 Pues una vez finalizado mi examen y con el aprobado en el bolsillo, me propuse un nuevo reto como bloguero en mis ratos libres. Acepté la invitación de un gran amigo del instituto para escuchar a su grupo en una casa okupa (El dragón). Solo el nombre me daba que pensar, pero confiando en mi amigo, que por eso es mi amigo, me metí en la boca del dragón. No sabía si me iban a apalear o si la policía iba a irrumpir en el edificio (que le iba a contar yo el lunes a mi jefe), el caso es que con una mezcla de confianza y curiosidad (sin mencionar al gato) entré en dicha casa. En la entrada te recibían dos personas,  tenías que tirar un dado y en función del resultado pagabas la entrada, 1, 2 ó 3 euros. Aboné mis 2 euros y continué hacia la sala de conciertos, pensé que se haría el silencio al entrar yo, pero afortunadamente nadie se fijaba en mi presencia, el ambiente era normal y cada uno estaba a lo suyo.

Allí estaba mi gran amigo Rodolfo Vico, cantante del grupo y gran actor desde los 12 años. Su gran sonrisa, me hizo comprender que había hecho muy bien en acudir a verle.

Me presentó al grupo (Juanma y Gasco guitarras, Bajo Dani, Batería Berto), y uno de los guitarristas, productor de una famosa serie de humor me dijo lo divertido que era para ellos tocar y lo gratificante que les resultaba cada concierto. Las Amigas se llama el grupo y no os molestéis en buscarlos en spotify ni en itunes, no existen. Digamos que están al otro lado de las tendencias músicales actuales. Y pese a que el gran google dice, que si no estás en google no existes, no le hagáis caso, existen más cosas fuera de google que dentro.

Con sus canciones de rock, de esas que son imposibles escuchar por la radio, amenizaron parte de la noche. Todo tipo de público abarrotaba el local, de lo más variopinto como os podéis imaginar, pero ¿sabéis?, tenía sensación de libertad, como pocas veces se puede respirar en la sociedad. Ni miradas de aprobación o desaprobación, ni desprecio, ni clases. En el mundo de la empresa, te comportas de manera distinta, si es un compañero con el que hablas, si es un jefe, si es un director, si es un cliente. Me decía hace años un viejo profesor de yoga, que en su trabajo le preguntaron ¿José Luis tú a quién caes bien de tu empresa?, y él contestó:  pues no lo sé porque en la empresa todo el mundo es cordial y te saluda con una sonrisa, pero no sabes lo que realmente piensa de mí. Puede que todos estemos psicológicamente programados con esa tónica, y que intentemos sonreír y mantener un buen ambiente de trabajo aunque no estemos del todo a gusto, no lo sé. Pero sí que noté que estar rodeado de gente, que ni dependen de ti, ni tú de ellos, que no te lanzan ningún tipo de mirada que te juzgue, que no siguen ninguna moda, que no te miran los zapatos, ni el reloj, ni la corbata, ni el coche, te hace descansar mentalmente, deshincharte y disfrutar del momento. Independientemente de ideologías, estos chicos tienen Smartphone y unas redes sociales con mucho movimiento, bien estructuradas y bien organizadas con bastante participación dinamización y actualización. Puede que suspendan en algunas cosas (para gustos colores), pero en tecnología y en humanidad un 10. Por cierto, hacía más de veinte años que no me gastaba menos de 6 euros (1000 pesetas) en una noche de sábado. Seguiremos de cerca a “Las amigas”, nuncan dejan de sorprenderme.

Las Amigas

Antes del concierto

(P.D.) Quiero dar las gracias a dos personas especializadas en marca personal como son Paco Tamayo Alonso-Villaverde (@PACOTAMAYOAV ) y Andrés Pérez Ortega (@marcapersonal), por sus valiosos consejos y por dedicarme su tiempo a escucharme.

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Un pensamiento en “Dragones Politécnicos

  1. Yo llevo bastante menos en internet y grupos sociales.

    Parece ser que el mundo no cambia, cuando realmente sales a pasártelo bien, no importa con quien.

    Un gran mensaje de esperanza para esta sociedad…

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